jueves, 19 de agosto de 2010

Hablando de hombres y mujeres


Hablar de las mujeres es muy difícil…y de los hombres ¡ni se diga!
Todos tenemos una opinión diferente y gustos muy variados.
Sin embargo, siempre me ha gustado hablar del tema.
Pensé titular este escrito: “¿Quién entiende a las mujeres?”, pero entonces sólo sería necesario decir una palabra: Nadie.
También pensé titularlo: “Lo que los chicos no entienden de las mujeres”, pero también sería un cliché y me limitaría.
Al final, tengo muchas ideas y he visto y leído tanto que ya nada me sorprende.
Chicos, no busquen entendernos, sería aburrido.
Chicas, déjenlos ser. Después de todo, hagan lo que hagan, nos vuelven locas.
Un día le pregunté a un amigo: "¿cómo soportan a las mujeres?" Y sólo dijo: "no lo sé, pero lo que sí sé es que no voy a entenderlas nunca".
Cierto.
Pero, ¿para qué entenderlas?
¿No les parecería aburrido saber cómo va a reaccionar cada una?
¿Sería divertido que en la primera cita te dijera "sí"?
Yo creo que no.
A veces, es bueno el misterio, las diferencias.
No saber lo que vendrá es muy emocionante.
Pero, así como las chicas son complicadas, los chicos también lo son.
Pueden hasta desaparecer de la faz de la tierra para que seas tú quien se canse y los termines.
¡Qué cosa más inmadura!
Siempre lo he dicho: Un hombre seguro de sí mismo y valiente es muy sexy.
También lo son los chicos malos.
Malo no significa que nos hagan daño, sino que sea misterioso, decidido, lanzado.
Conocí a una chica que salió con uno de esos hombres predecibles hasta morir.
Le daba rosas, dedicaba canciones, le abría la puerta del carro, se echó a sus amigos al bolsillo (sin un gramo de gracia) y la consentía en casi todo.
Suena casi perfecto, ¿no?
Pero resulta que el chico era muy dependiente de su madre, nunca rompió un plato en su vida y cada vez que estaban en grupo hacía comentarios sin sentido.
O sea, el propio niño bueno.
Casi bostezo describiéndolo.
Pero ahí es donde entra eso de "para gustos, los colores".
Hoy en día las mujeres parecen haberse desatado.
Son lanzadas, atrevidas y más arpías de lo normal.
Tener un novio ahorita es un dolor de cabeza.
Así estés saliendo con Shrek, querrán tumbártelo.
Todo parece una competencia.
Pero, ¿qué hay de las chicas que aún esperan que sea él quien rompa el hielo?
Algunas, inlcuso, podrían llevarse sentimientos ocultos a la tumba, pero jamás confesarían su amor sin saber qué les espera.
Un amigo me comentó: "A nosotros también nos gusta que nos conquisten, que nos escriban cosas bonitas".
Ok, estoy de acuerdo con él.
Pero ser sutiles es lo mejor.
Así, si el chico no da señales, siempre tendrás una excusa.
Consejo para ellos: No dejes pasar oportunidades. Si alguien te atrae, hazlo saber.
No perderán nada. A veces es mejor arrepentirse de haberlo intentado y no por nunca haber abierto la bocota.
Todos debemos ser sinceros.
Si nos gusta alguien, enfrentarlo.
"¿Sabes qué? Me gustas".
Punto.
Pero las inseguridades nos carcomen.
Y ahí entra lo complicado.
¿Me lanzo?
¿No me lanzo?
¿Esa chica quiere quitarme a mi novio?
¿Y si no le gusta que sea tan rata?
¿Por qué no me habrá escrito?
¿Será que no importan las distancias?
Y así, miles de preguntas más.
Comparto la opinión de uno de mis mejores amigos:
La vida no es complicada, nosotros la complicamos.
Al final, lo que importa es que todos esos matices complicados nos ponen a la expectativa, nos llenan de dudas y no hay nada mejor que luchar un poco para obtener lo que deseamos.

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