sábado, 5 de noviembre de 2011

    -La tarde está hermosa. 
    -¿Bailas conmigo?
    -Pero si no hay música.
    -Abre tu corazón para que escuches.
    -No sé hacerlo.
   -Cierra los ojos. ¿Escuchas la brisa? ¿Oyes el cantar de los pájaros alegres? ¿Puedes  sentir el latido de tu corazón?
    -Sí, lo siento. La naturaleza nos da su mejor melodía.
    -Entonces, ¿bailamos?








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